no , fuchi!

¿Hay que esforzarse por escribir cada vez mejor?
A mi en particular no me interesa. ¿Esto lo pensaron alguna vez los "grandes autores" sentados frente a su máquina de escribir o su computadora?
Si escribo es sólo porque tengo, como la mayoría de las personas, una necesidad de decir algo y lo hago así, aquí.
Si quisiera escribir cada vez mejor, usar palabras intensas y rimbombantes que nadie o al menos no tod@s sabemos con plena certeza lo que quiere decir y nos obliga a momentos a correr por nuestro diccionario...tomaría clases de redacción o expresión literaria y no.
Sólo escribo con lo que me han dado mis años de educación y otros tantos por mi gusto a la lectura.
Que terror sería sentirme evaluada por otras personas que seguramente tampoco escriben "bien", cuando lo que plasmo es sólo lo que pienso y siento.
A mi, no me interesa escribir bien, no me da la gana!
Que ya no publico esas poesías que escribía con harto gusto y ánimo por hacerle saber mi amor y mi deseo. La cosa se esta tornando algo aburrida, pocas cosas por las que vale la pena inspirarse, cada vez hay menos sentimientos "honestos y sinceros" entre la humanidad, pocas noticias buenas. El derrame de petróleo en el mar, el calentamiento global, la "guerra del narco" y la mierda política del país no ayudan mucho.
y que cual es la intención de escribir este blog? pues ninguna, sólo eso ver como se vierten las letras del teclado en la pantalla esperando ingenuamente que alguien allá, en su teclado, en su pantalla, las lea con atención.
Como decia la Flora, cada vez mi vocabulario se llena de palabras que empiezan con "des".
desespereanza, despreocupación, desprecio, desastroso, descuidado, desmadrado, destruido, descarado....
Sólo quiero que siga presente la palabra deseo, con eso tengo para que la famosa inspiración por él tan ansiada no se vaya de mi. De vez en cuando regresa, pero ya no esta por aquí escrito, sólo cuando encuentro al muso en esos instantes se lo hago saber, se lo entrego, así como le he entregado otras cosas más que no vale la pena señalar aquí porque son mías, son de él, de los dos.
No sé si lo que a veces escribi tiene sentido, métrica, lógica...en realidad son sólo cosas que siento me inundan la panza, las entrañas, la cabeza...
Y podía volver inspiración, alguna vez, algún día mientras tu, Muso, no dejes de sentir-me. Te beso.

Monsiváis y el feminismo

El segundo sexo: no se nace feminista

México, 23 de jun 10 (CIMAC).- A continuación transmitimos la primera de cinco partes del artículo "El segundo sexo": no se nace feminista, que el escritor Carlos Monsiváis publicó en el volumen 20, de Debate Feminista, en octubre de 1999.

Por Carlos Monsiváis

En 1949 se publica El segundo sexo de Simone de Beauvoir. En los años inmediatos a su salida son mínimas las repercusiones en América Latina, y los motivos de esta demora son entendibles.

No se dispone del espacio social y cultural, del ánimo receptivo que transforme las propuestas en decisiones de cambio. El patriarcado es un imperio feudal, en México por ejemplo las mujeres no votan, en varios países no existe el divorcio, el adulterio continúa estremeciendo a las buenas familias y alentando su morbo, incluso se combate el uso femenino de los pantalones.

En el campo de las profesiones la presencia de las mujeres es mínima y en la UNAM el porcentaje de alumnas no es mayor del 8 por ciento (el porcentaje de maestras es aún más bajo). A las sufragistas y feministas heroicas de los años veinte y treinta, las suceden en los cincuenta casos aislados de luchadoras sociales, de izquierdistas con frecuencia dogmáticas, de profesionistas a las que se respeta añadiendo en la admiración el condicionante : "A pesar de ser mujer. . ."

A fines de los cincuenta -acudo a mi testimonio por típico de un momento, no por excepcional- leo El segundo sexo con entusiasmo. Asimilo entonces el libro de un modo que hoy me avergüenza y entonces hallo natural: es un gran ensayo sobre La Mujer, que examina la naturaleza de sus desventajas. No voy más allá . A la distancia, me doy cuenta de mi "astucia": elegí concentrarme en la forma y el método expositivo: "Muy mal que las discriminen, ¿pero qué puedo hacer?" Al recapitular, advierto mi incongruencia: ¿cómo me pudo apasionar un tratado que es un alegato, sin desprender de su lectura consecuencias políticas?

Reviso mi ejemplar de El segundo sexo y encuentro la profusión de subrayados y notas en los márgenes. Pero la perspectiva sobre lo femenino que me regía apenas se modificó. Muy probablemente, el cerco del pensamiento patriarcal era tan intenso que separaba orgánicamente la reflexión de la aplicación práctica, y se veía como "literatura" un examen radical de la opresión histórica y la construcción social de las mujeres.

No creo haber sido en esos años un sexista irrefrenable. Desde adolescente me fastidiaban los signos del atraso programado, muy en especial la partícula que ataba esclavistamente a la mujer con su marido"Fulana de Gómez, Perengana de Torres". (Lo sentía un herraje más que un sello matrimonial) También, había visto de cerca y admirado a las sobrevivientes del sufragismo mexicano de los veinte, con sus relatos de policías que persiguen a las activistas, las meten a una patrulla, van por otras, las detenidas escapan y todo vuelve a comenzar, mientras la propia izquierda las somete a discriminaciones. También atestigüé por compromisos militantes, la primera votación de mujeres en México, en 1955, que me emocionó o a lo mejor no, y de seguro me resultó un espectáculo fascinante, ese miedo reverencial al llegar a la casilla, ese empuñar de la papeleta como la llave de ingreso al mundo desconocido. Eso sí, pero nunca, seriamente, había revisado mis ideas sobre los derechos femeninos. Los aprobé sin responsabilizarme de mi punto de vista, reaccioné con enfado ante el maltrato machista a las mujeres, la arrogancia de los violadores, el desprecio a las activistas y sus luchas siempre tan aisladas y aislables. Pero mi rechazo sentimental de la injusticia no me comprometía a visión alguna de género.

Le debo a Rosario Castellanos la relectura de El segundo sexo. Con su modo magisterial fundado en la ironía obstinada y cíclica, Castellanos me hizo consciente de las resonancias del libro. A ella El segundo sexo le había transformado, al modificar, organizándolo panorámicamente, su entendimiento de la condición femenina. Y como a ella a un grupo de universitarias de esas generaciones, por fin dueñas de un instrumento de precisión ideológica, histórica, sociológica, incluso científica.Y si se piensa que le atribuyo demasiado valor a un solo libro, recuérdense en las condiciones de la época, y el discurso político que aún se dirigía a La Mujer con lujo de paternalismo: "Estas manos que mecen la cuna" . Por eso fue tan aleccionador el influjo del Segundo sexo sobre Castellanos. Ya podía burlarse de sí misma, porque delimitaba su sarcasmo y lo convertía en parte de la crítica irónica al machismo.

adiós

No hago alarde de tu amor que es tóxico, es veneno que se expande por mi cuerpo como la tinta sobre la hoja....

Sentirlo no puedo, vivirlo no quiero

Golpear mi frontera, tirarla , aplastarla....morder tan fuerte hasta sentir alivio

cerrar mis puños, cerrar mis ojos, abrir la boca....gritar tan alto

arrancarme tus ojos-desastre!!

muy rojossss...

Glóbulos rojos

Pero desnuda
y reducida sólo a proporciones
me das pena
Por eso intento cambiarte de sitio la rodilla.
Tu espinazo cóncavo me da qué pensar.
No comprendo por qué eres tan fea
ni por qué soy incapaz de apartar de ti la vista
y mirar, por ejemplo, el campo verde o el río,
que son tan naturales
y no tienenclavículas.

Te quiero
lo que puedo.
Voy a componer un ballet
pata tus glóbulos, los rojos
y los blancos.
Cuando caiga el telón
te tomaré el pulso y veré
si el esfuerzo ha merecido la pena

Gunter Grass
(1927)
(Alemania)

soy feminista!!

"Nunca he declarado la guerra a los hombres; no declaro la guerra a nadie,
cambio la vida: soy feminista. No soy ni amargada ni insatisfecha: me gusta
el humor, la risa, pero sé también compartir los duelos de las miles de
mujeres víctimas de violencia: soy feminista. Me gusta con locura la
libertad más no el libertinaje: soy feminista. No soy pro-abortista, soy
pro-opción porque conozco a las mujeres y creo en su enorme responsabilidad:
soy feminista. No soy lesbiana, y si lo fuera ¿cuál sería el problema? Soy
feminista. Sí, soy feminista porque no quiero morir indignada. Soy feminista
y defenderé hasta donde puedo hacerlo a las mujeres, a su derecho a una vida
libre de violencias. Soy feminista porque creo que hoy día el feminismo
representa uno de los últimos humanismos en esta tierra desolada y porque he
apostado a un mundo mixto hecho de hombres y mujeres que no tienen la misma
manera de habitar el mundo, de interpretarlo y de actuar sobre él. Soy
feminista porque me gusta provocar debates desde donde puedo hacerlo. Soy
feminista para mover ideas y poner a circular conceptos; para reconstruir
viejos discursos y narrativas, para desmontar mitos y estereotipos,
derrumbar roles prescritos e imaginarios prestados. Soy feminista para
defender también a los sujetos inesperados y su reconocimiento como sujetos
de derecho, para gays, lesbianas y transgeneristas, para ancianos y
ancianas, para niños y niñas, para indígenas y afrodescendientes y para
todas las mujeres que no quieren parir un solo hijo más para la guerra.

Soy feminista y escribo para las mujeres que no tienen voces, para todas las mujeres, desde sus incontestables semejanzas y sus evidentes diferencias. Soy feminista porque el feminismo es un movimiento que me permite pensar también en nuestras hermanas afganas, ruandesas, croatas, iraníes, que me permite pensar en las niñas africanas cuyo clítoris ha sido extirpado, en todas las mujeres que son obligadas a cubrirse de velos, en todas las mujeres del mundo maltratadas, víctimas de abusos, violadas y en todas las que han pagado con su vida esta peste mundial llamada misoginia. Sí, soy feminista para que podamos oír otras voces, para aprender a escribir el guión humano desde la complejidad, la diversidad y la pluralidad. Soy feminista para mover la razón e impedir que se fosilice en un discurso estéril al amor.

Soy feminista para reconciliar razón y emoción y participar humildemente en la construcción de sujetos sentipensantes como los llama Eduardo Galeano. Soy feminista y defiendo una epistemología que acepte la complejidad, las ambigüedades, las incertidumbres y la sospecha. Sé hoy que no existe verdad única, Historia con H mayúscula, ni Sujeto universal. Existen verdades, relatos y contingencias; existen, al lado de la historia oficial tradicionalmente escrita por los hombres, historias no oficiales, historias de las vidas privadas, historias de vida que nos enseñan tanto sobre la otra cara del mundo, tal vez su cara más humana. En fin soy feminista tratando de atravesar críticamente una moral patriarcal de las exclusiones, de los exilios, de las orfandades y de las guerras, una moral que nos gobierna desde hace siglos. Trato de ser feminista en el contexto de una modernidad que cumple por fin sus promesas para todos y todas. Como dice Gilles Deleuze ’siempre se escribe para dar vida, para liberarla cuando se encuentra prisionera, para trazar líneas de huida’. Sí, trato de trazar para las mujeres de este país líneas de huida que pasen por la utopía. Porque creo que un día existirá en el mundo entero un lugar para las mujeres, para sus palabras, sus voces, sus reivindicaciones, sus desequilibrios, sus desórdenes, sus afirmaciones en cuanto seres equivalentes políticamente a los hombres y diferentes existencialmente. Un día, no muy lejano, espero, dejaremos de atraer e inquietar a los hombres; dejaremos de escindirnos en madres o putas, en Marías o Evas, imágenes que alimentaron durante siglos los imaginarios patriarcales; habremos aprendido a realizar alianzas entre lo que representa María y lo que significa Eva. Habremos aprendido a ser mujeres, simplemente mujeres. Ni santas, ni brujas; ni putas, ni vírgenes; ni sumisas, ni histéricas, sino mujeres, resignificando ese concepto, llenándolo de múltiples contenidos capaces de reflejar novedosas prácticas de sí que nuestra revolución nos entregó; mujeres que no necesiten más ni amos, ni maridos, sino nuevos compañeros dispuestos a intentar reconciliarse con ellas desde el reconocimiento imprescindible de la soledad y la necesidad imperiosa del amor. Por esto repito tantas veces que ser mujer hoy es romper con los viejos modelos esperados para nosotras, es no reconocerse en lo ya pensado para nosotras, es extraviarse como lo expresaba tan bellamente esta feminista italiana Alessandra Bocchetti. Sí, no reconocerse en lo ya pensado para nosotras. Por esto soy una extraviada, soy feminista. Y lo soy con el derecho también a equivocarme".

Florence Thomas
Cofundadora del grupo Mujer y Sociedad
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS
UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA
Marzo, 2008

y?

hace mucho que no puedo escribir....ya no
Aunque pudiera luchar contra un ataque de depresión, ¿en nombre de qué vitalidad me ensañaría con una obsesión que me pertenece, que me precede?. Encontrándome bien, escojo el camino que me place; una vez "tocado", ya no soy yo quien decide: es mi mal. Para los obsesos no existe opción alguna: su obsesión ha elegido ya por ellos. Uno se escoge cuando dispone de virtualidades indiferentes; pero la nitidez de un mal es superior a la diversidad de caminos a elegir. Preguntarse si se es libre o no: bagatela a los ojos de un espíritu a quien arrastran las calorías de sus delirios. Para él, enzalzar la llibertad es dar pruebas de una salud indecente.
¿La libertad?. Sofisma de la gente sana.

E. Cioran

Banksy art!!
un nuevo comienzo, un nuevo camino, caminossss....

así sola, pero con las personas necesarias para apoyarme...


nuevas oportunidades y riesgos, yo si voy!

snif!

Otra vez desaparecieron, asì como hace algunos años. Cada vez que las escuchaba permanecìan por hora retumbando en mis oidos un largo y precioso momento...
...pasaron dìas y apenas harà un mes que ya no resuenan, ahora flotan en el aire, ya no salen de tu boca, de tu corazòn, ya no me pertenecen, me las quitaste...me olvidaste...
...pasaràn màs dìas, meses tal vez y asì seguirè, sin oirlas, sin sentirlas, sin quererlas porque ya no me pertenecen, nunca fueron mías...ni tú tampoco.

mi sol de 10 am

...concentrarme en tus rincones, en tus pliegues...deliciosos, suaves
respirar-aspirar tan hondo tu aroma-esencia...

adueñarme de tus labios, saborear con delectación tus besos cálidos...
sentir el recorrer de tus manos por mis formas... contemplarte mientras
DUERMES, tocar milímetros de tu piel en frecuencia con el estrépito del corazón...

un corazón desbordado de estertor.

KADAVERINA.
todo es muy simple,
mucho más simple y sin emabrgo
aún así hay momentos en ke es demasiado para mí,
en ke no entiendo y no sé si reirme a carcajadas
o si llorar de miedo
o estarme aki sin llanto,
sin risas,
en silencio
Sólo me advierte un ciego deseo por las formas paródicas de tu cuerpo...
de nada sirve olvido y negación...
valen tanto como la hermosura de las piedras
Amante de la podredumbre,
como las hojas de la luz...
Desde el pie hasta el rostro,
los ojos y la boca...
ti esencia se eleva, se revuelca
Al nombrar tus ojos se traduce seducción
y la significación violenta de tu boca poderosa...
de fuego, canibal...
tu boca, órgano de gritos desgarradores...
en la marcha del 28 de septiembre...comemorando

por las calles, esta vez?

de BRASIL...

Había una vez una mujer que no buscaba su principe azul o verde o amarillo...
buscaba, quería encontrar, cambiar, transformar, transgredir, traspasar, arrasar...
en su largo camino encontró.Sí, encontró algo llamado:

¡feminismo!


SI, SI , SI...
bajo la luna-lunera
traigo esta cabeza!